Viento, oleaje y sensación térmica combinada
En los bordes expuestos, pequeñas diferencias de viento multiplican la fatiga, enfrían manos y nublan juicio. Considera dirección relativa al acantilado y al trazado, influencia del mar de fondo y ráfagas canalizadas. Ajusta capas, protege cuello y manos, y define puntos de evaluación periódicos. Una sensación térmica bien prevista permite mantener el ritmo, disminuir paradas innecesarias y conservar reservas mentales para detectar cambios de ruta, fauna anidando o pasos mojados extremadamente resbaladizos.